Pronunciamiento en defensa de los espacios universitarios

A LA COMUNIDAD UNIVERSITARIA
A LAS ORGANIZACIONES SOCIALES
El auditorio Che Guevara es un espacio de trabajo político que ha venido fungiendo desde hace diez años como un lugar de discusión y organización social y estudiantil independiente. Su historia reciente tiene que ver con el movimiento que se desarrolló durante 1999 y que fue violentamente disuelto por la PFP en el año 2000. En esa fecha, heterogéneas agrupaciones universitarias decidieron rescatarlo del abandono y descuido en que lo tenían las autoridades para convertirlo en un lugar de convivencia y reflexión. En aquél momento posterior a la huelga, el auditorio había sido desmantelado y dejado sin luz y agua, le quitaron todas las butacas y lo cerraron con candado con el objeto de evitar que el movimiento llevara a cabo sus asambleas en este sitio. Los grupos de activistas lo retomamos para darle vida de nuevo y así se ha mantenido a lo largo de esta década. Los grupos que en este momento lo okupan llevan a cabo actividades políticas y culturales de distinta corriente ideológica y de manera pública hacen uso del auditorio con talleres, comedor vegetariano, galería, radio alternativa, entre otros trabajos.
En meses recientes se ha recrudecido la campaña promovida por las autoridades de la Facultad de Filosofía y por la rectoría en contra del uso que los okupantes hacen de dicho espacio. Esta hipócrita medida que supuestamente pretende “rescatar” el che y devolverlo a la “comunidad” contrasta con el abandono del que fue objeto durante los años previos a esta okupación. Ahora resulta que todo mundo está indignado porque “huele a orines”, “dan una mala impresión” y demás palabrería puritana con los que pretenden legitimar la toma del auditorio y quemar en leña verde a los rijosos que se atrevieron a incautar “patrimonio cultural de la humanidad”. No sólo se pretende mermar a los grupos que laboran dentro del che, sino que de paso se busca cerrar un espacio de discusión para el resto de las organizaciones y los movimientos sociales que ahí llegan a converger.
En el mes de junio fue asesinado un supuesto narcomenudista en el estacionamiento de Filosofía, lo cual sirvió de pretexto para señalar a los okupantes como los responsables de la presencia de vendedores de droga en la facultad. A raíz de ello se ha intensificado una campaña de linchamiento contra quienes realizan actividades en el auditorio: amenazas, intentos de boicot a sus eventos, cruzadas mediáticas de la rectoría para deslegitimarlos entre los estudiantes, llamamientos a la comunidad para que se inconforme y los saque del lugar, cooptación de grupos políticos de esa facultad para aplicar el “divide y vencerás”, etc. Una de las estrategias más socorridas es el desalojo de los vendedores del lugar para de paso vincularlos con la gente organizada y expulsarlos a todos al mismo tiempo.
Pero este tipo de medidas no son exclusivas de la facultad de filosofía, se están llevando a cabo en el resto de territorio universitario. En distintas facultades se pretende regular la actividad de los cubículos políticos vía las famosas “secretarías de asuntos estudiantiles”. En el caso de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales se ha seguido un esquema muy similar al que hoy enfrentan los compañeros de la okupación.
Cabe recordar que durante la administración del tira Fernando Pérez Correa (miembro del CISEN y de la secretaría de asuntos políticos de Gobernación durante la guerra sucia) se creó el engendro llamado “Secretaría de Asuntos Estudiantiles” a cargo del aprendiz de policía Fernando Ayala Blanco. Su misión era desorganizar los cubos estudiantiles y arrebatarles su espacio de trabajo. A nuestra organización, el FLE-JAM, fue a la única a la que le fue tomado y desmantelado el cubículo en dos ocasiones. Al final la famosa secretaría fue abortada por su incapacidad para liquidar las organizaciones estudiantiles. Sin embargo esta secretaría ha resucitado en esta administración por Fernando Castañeda Sabido, actual director de la facultad y flamante asesor de Vicente Fox durante su presidencia. Este sujeto le ha dado nuevo impulso a esta figura, para intentar controlar lo que se genere en los todos los espacios del plantel.
En mayo pasado se llevaron a cabo una serie de reuniones convocadas por un tal Carlos Bravo, actual lamebotas del director y supuesto encargado de la “Secretaría de asuntos estudiantiles”. En estas amables tertulias, el hijito predilecto de Arturo Chávez (viejo personaje del perredismo universitario) hizo honor a su apellido y amenazó con desalojar a uno de los vendedores de dulces que curiosamente participó en la huelga y simpatiza con los cubículos estudiantiles. El motivo que da es que el vendedor guarda su mercancía en un espacio universitario que, según él, sólo debe destinarse al trabajo académico. Las amenazas no tardaron en extenderse a todos de espacios de activistas: este sujeto se ha encargado de advertir al resto de grupos que, según él, no existe trabajo en los cubos ocupados, por lo que pidió que deben rendirse cuentas de lo que se está haciendo para que los grupos puedan mantener el lugar ¡Ahora resulta que este pedazo de espía pretende regular las actividades que libremente se llevan a cabo en los cubículos de la facultad! ¿No se habrá dado cuenta de que los espacios son una conquista política de los que requeríamos un lugar para discutir los temas que en las aulas son mal vistos o rechazados? ¿Habrá pensado que lo que nadie pudo lograr en administraciones pasadas, él podría conseguirlo? ¿Creería que estaba hablando con los cubos de filosofía y letras? ¡Jamás pondremos bajo regulación el espacio que ocupa nuestra organización porque hacer eso es el primer paso para el control de lo que en estos lugares se trabaja!
Como consecuencia de estas acciones de espionaje contra las organizaciones, se ha desencadenado un ambiente persecutorio porril contra los miembros de los cubos. En particular a nuestra organización le fueron dejados en la puerta los siguientes mensajes intimidatorios: “escoria de sociedad, investiguen si son estudiantes”, “Puras pendejadas, drogas y son escoria” e incluso una amenaza a nuestra seguridad con la leyenda “Ustedes no van a entender hasta que les metan una bala por el culo”.
Iniciando este semestre, somos testigos de la más ridícula disposición de los espacios abiertos de la facultad señalando como “zonas peatonales” a buena parte de las áreas de la explanada con tal de amedrentar a los vendedores que ahí se instalan ¡cómo si las explanadas no fueran todas ellas zonas peatonales!
Es necesario que defendamos los espacios que ocupamos para realizar el trabajo político que en otros lugares se desdeña por las posiciones academicistas. Las autoridades no pueden administrar el territorio universitario a su conveniencia e intereses, ¡los espacios son de quienes los trabajan!
Ante este panorama generalizado, expresamos nuestro apoyo y solidaridad con los okupantes del auditorio che Guevara y advertimos que ningún espacio que se digne de ser autónomo e independiente puede acceder a los intentos de cooptación y regulación por parte de las autoridades universitarias. Desconocemos a la secretaría de asuntos estudiantiles de la facultad de políticas y los invitamos a todos al ciclo de actividades que con motivo de las ocupaciones de espacios llevaremos a cabo a lo largo de este semestre.
Por la defensa de los espacios de trabajo político en la universidad
El presente es de lucha, el futuro es nuestro.
Frente de lucha estudiantil Julio Antonio Mella FLE-JAM

















