Elecciones o cambio verdadero: reorganización en Oaxaca

Como hemos mencionado en otros artículos, desde hace meses lidercillos y partidos de todos colores y sabores andan rondando a la APPO en busca de obtener un capital político del legítimo movimiento que en Oaxaca sigue luchando por la dignidad, la libertad y la justicia, todo expresado en la consigna ¡Fuera Ulises Ruiz!.
Y la gente quiere que Ulises se vaya porque lo que este asesino, ladrón y déspota priísta, que llegó al poder con un sonado fraude electoral estilo Felipe Calderón, representa e intenta imponer en el estado del sureste mexicano equivale a tres palabras bastante feas: miseria, injusticia y muerte (chéquense abajo la foto de los compadres Miseria, Injusticia y Muerte).

Y es que era perfectamente visible que la APPO es un dragón de muchas cabezas, con muchas formas de pensar, con campesinos que llevan años organizados y también con sectores universitarios e intelectualosos cuyas formas de pensar no son opuestas, pero sí distintas. Para nosotros eso es bueno, a diferencia del pensamiento único, hegemónico e impositivo que intentan hacer pasar por verdadero las televisoras, la mayoría de los gobiernos y los “teóricos” con título comprado estilo Vicente Fox, nosotros incluso pensamos que nadie con un poco de sentido común puede esperar, y mucho menos desear, que un movimiento civil, sociedad, país o mundo entero tenga una forma única, una sola sensibilidad, una sola visión del horizonte. Sin embargo, estas diferencias en el pensar y en el sentir, y sobre todo en el imaginar a fondo que solemos llamar vislumbrar, han sido utilizadas por el PRD para impulsar dentro de la APPO la división en cuanto a un tema muy específico, el proceso electorero que está cerca de llevarse a cabo en Oaxaca.
Muchos piensan que las elecciones son un camino equivocado, sobre todo en un país donde el fraude electoral es una estrategia gubernamental que se ha utilizado desde los tiempos de Porfirio Díaz hasta la elección más reciente. Cuestión de recordar que para mapaches, acarreo y rellenado de urnas, nadie como el PRI, eso ya se sabe, no en vano Elba Esther Gordillo, que ahora trabaja para el PAN, aprendió y ejerció sus fechorías y triquiñuelas más sofisticadas en esa fábrica de delincuentes con pretensiones.

Sin embargo, también hay sectores que piensan que las elecciones son una oportunidad para que la APPO, la gente, ocupe espacios que de otra manera no podría ocupar. Y nosotros estamos seguros de que todos o casi todos ellos lo creen genuina y honestamente. Nosotros no, la Otra Campaña tampoco, pero respetamos su postura. En el mismo sentido, la APPO, así como cualquiera que no esté conchabado en o con un partido político, no tiene la facultad legal de impulsar candidatos por sí misma, no para el IFE.
Así que la oportunidad se presentó cuando algunos perredistas empezaron a susurrar por ahí que el PRD estaría dispuesto a “ceder” algunas candidaturas para que las ocuparan militantes de la APPO.
En corto se sumaron los otros miembros del FAP, partidos cuya única función es vivir del presupuesto, Convergencia y el PT. Era de esperarse, todos quieren subirse al carro ganador, y hasta los quesque políticos profesionales saben que la APPO tiene más legitimidad, simpatía y capacidad de movilización en Oaxaca que nadie.
Entonces, la discusión sobre este punto específico se prolongó interminablemente al interior de la APPO, al punto de que se tomó una desición que está perfectamente expresada en este artículo.
En resumen, por un lado utilizar la democracia electorera como medio para llevar a cabo cambios profundos en el sistema que impera en ese estado, y por otro, el más importante según nosotros, profundizar la lucha en cuanto a la democracia participativa y el ejercicio democrático, así como multiplicar la creación y permanencia de municipios autónomos con formas de gobierno y costumbres sociales propias. Por supuesto hay cuestiones que parecen de forma pero que en realidad son de fondo. Por ejemplo, el procedimiento mediante el que los partidos plantean la elección previa de candidatos es el dedazo, el compadrazgo y las cuotas; el nepotismo para ser más exactos. La APPO plantea que cada partido postule un candidato por comunidad, la APPO otro, y que en asambleas populares y abiertas se decida el candidato. Diferencias de fondo, de concepción, que representaron las primeras tomas de posición encontradas.

Las diferencias se han venido acentuando, y lo que parecía una diferencia de forma se ha convertido en una de fondo, pues al parecer se ha impuesto el nepotismo de los que representan la misma puerca nomás que revolcada sobre la desición de quienes a lo largo de mucho tiempo, y a pesar de la represión, han demostrado honestidad, tesón y legitimidad. Chéquense este par de artículos al respecto: 1 y 2.
Una vez más nuestros respetos para esta banda, una vez más nuestro desprecio para todos los partidos políticos, sí, todos. O en otras palabras, por eso elegimos no participar, no legitimar y no creer en los diversos procesos electoreros impulsados por los mismos de siempre para seguirse perpetuando en el poder.

















