¿Se acuerdan compas?
¿Se acuerdan?, en aquellos días nos negamos a sentarnos en la silla presidencial, Villa no tuvo inconveniente en hacerlo, pero más por wasa que por que de verdad se sintiera “en el poder”. El era un hombre cabal, ni duda cabe, algo ingenuo eso si, pues nunca dejó de confiar en Madero.
Aunque luego se le quitó claro, cuando vio que los chigaos carrancistas andaban queriendo hacer su agosto a costa del prójimo. En esa batalla fuímos juntos. Nos ganaron que más que la verdad… Pero ya estamos aca de vuelta, y con más experiencia y colmillo. ¿Que no?

















