De miserias, riquezas e ilusas rémoras de tiburón

Según la revista Forbes, nuestro compatriota Carlos Slim ya es el segundo hombre más rico del mundo, acercándose cada día al puntero en este rubro que es el señor de las ventanitas, Bill Gates.
Resulta paradójico que un país que produce tanta miseria, pueda producir también magnates de ese calibre. Los lamebotas de siempre dirán que lo criticamos por envidia, que deberíamos ponernos a trabajar para ser como él.
A ellos les decimos, no gracias. Ustedes por más que se esfuercen siempre serán las rémoras del tiburón.
Además ¿en que mundo viven?, para ser como él necesariamente deben envidiarlo y luego desbancarlo, esto es el capitalismo, el dinero no se hace trabajando sino apropiándose de lo generado por el trabajo de los demás.
Nosotros lo tenemos claro, y queremos que ya no sea así. Trabajamos en la medida de nuestras posibilidades para que se acaben las gandalleces, y la fortuna de este señor se ha hecho con base en ellas, ergo a la mierda Carlos.
Por otra parte algunos más, como decirlo, “nacionalistas”, se sentirán orgullosos de que un mexicano este por desbancar al señor de las computadoras del primer puesto en acumulación de riqueza.
En este sentido vienen como anillo al dedo unas palabras que dijeron recientemente nuestros compas zapatistas:
Mientras los señores Bill Gates y Carlos Slim, por mencionar sólo a dos, creen que son de los más ricos del mundo, la “Sociedad del Poder” hace como que lo cree. Pero en Estados Unidos tienen su sede 53 empresas que obtenían ellas solas, hace 7 años, el 40% de las ganancias a nivel mundial. Estas empresas norteamericanas, junto con otras que operan desde Japón, Alemania, Francia, el Reino Unido, Italia, los Países Bajos, Suiza y Corea del Sur, obtienen más del 90% de las ganancias mundiales.En resumen, si el capital tiene nacionalidad, seguro que esta no es mexicana.
En fin, hay que hacer otro orden porque el que tenemos concentra los beneficios que producimos como sociedad y como pueblos en unas cuantas manos, socializando a su vez las pérdidas generadas por la torpeza de los empresarios. Si vamos a ir juntos hacia algún lado, por ahí es el asunto.















