La APPO en los vaivenes de la izquierda institucional

Un vocero de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), señaló en dias pasados que dicho frente estaría evaluando el presentar candidatos a los puestos de elección en los comicios locales que se avecinan.
Esta acción se haría por medio de una alianza con el Partido de la Revolución Democrática (PRD), que al parecer es bien plural, y puede impulsar tanto a los representantes de la APPO en Oaxaca, como a una abanderada de la ultraderecha a la gubernatura del estado de Yucatán.
El caso es que Ulises Ruíz ha mostrado su beneplácito ante la medida, congratulándose de que el movimiento social camine por “cauces institucionales”. Y ello se explica quizás porque:
1] o Ulises está muy seguro de poder controlar toda la maquinaria electoral estatal e imponer a sus candidatos mediante el fraude, ya que es bien conocida su trayectoria como “mapache mayor” del priismo;
2] o bien, Ulises piensa que a quienes va a poder controlar es a todos los diputados locales recien electos (sean estos del color que sean), tal y como lo ha venido haciendo con los de la actual legislatura, y que por tanto estos no le representarán mayor peligro.
En cualquier caso, este personaje confía en que la putrefacción existente en el actual entramado de instituciones, lo dejará seguir actuando tal y como lo ha venido haciendo desde que empezó su mandato: corrompiendo a quien se deje; asesinando, encarcelando y vejando a sus más férreos opositores; y vendiendo el patrimonio oaxaqueño al mejor postor.
No se puede esperar a que todo pase para ver si el tipo tiene razón, si los miembros de la APPO han decidido entrar en ese juego, tienen también que establecer los candados necesarios para que sus representantes no los traicionen ya estando en el poder.
Una buena medida que se nos ocurre, por ejemplo, es comprometerlos a entregar la mayor parte de su sueldo de diputados (80 ó 90 %) a una cuenta destinada a sufragar los gastos legales de quienes aún se encuentran en la cárcel, o están bajo proceso debido a su participación en las movilizaciones.
Otra es no creerle al PRD cuando diga que su gente, y no la del movimiento, es la que seguirá al pie de la letra los mandatos del mismo a la hora de la hora en el congreso estatal. En esa “alianza” la organización con mayor fuerza y calidad moral es la APPO y no al revés.
En resumen, y como ya habíamos dicho en una ocasión, el extraordinario movimiento social que ha surgido en Oaxaca debe utilizar los medios a su alcance para avanzar, más no dejarse ultilizar por los advenedizos de turno.















