¿A dónde con ese maíz?

El viernes pasado el gobierno mexicano dio la noticia que para superar la crisis de la tortilla, permitirá la importacion de 450 mil toneladas libres de aranceles dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
Dicha crisis como todos ustedes saben, consiste en una escalada de precios, que ha ocasionado que en algunos municipios el kilo esté a más de 15 pesos.
Esta medida es una respuesta lógica, sólo si la enmarcamos dentro de la continuidad que han tenido las políticas neoliberales por más de 20 años, y que han sumido a este país en la pobreza.
Permitir la entrada de mayor cantidad de maíz externo a precios más bajos, resaga aun más a los campesinos mexicanos que subisiten gracias a la producción de este grano (o que por lo menos logran no morirse de hambre). Además de que aumenta nuestra dependencia alimentaria hacia los EEUU y expone nuestra salud a los posibles efectos negativos que puedan tener variedades transgénicas en el organismo humano.
Para muestra un botón: en algunas zonas del Bajío, desde hace más de 2 años el maíz blanco de temporal ya no se encuentra a la venta en el mercado y sólo se utiliza para autoconsumo. El nulo apoyo del estado para los productores pequeños ya tenía de por sí en una situación de pobreza a los campesinos, ahora con el alza de precios y las importaciones esta sólo se agudiza.
Con “soluciones” oficiales como esta, se promueve la migración hacia las ciudades del norte y el despoblamiento de amplias zonas rurales, preparándolas tal vez para la llegada de grandes proyectos agroindustriales que beneficiarán sobre todo, a las grandes transnacionales que comercian con la vida.
En definitiva ante el problema ha habido por parte del gobierno una respuesta lógica, y esta lógica es sumamente perversa.















