Abrir nuevos cauces…

Aunque en menor grado que hace dos semanas, la represión continúa en el estado de Oaxaca, adquiriendo tintes más parecidos a los de una guerra de baja intensidad (con secuestros, torturas y desapariciones), en lo que parece va a ser una regresión paulatina hacia la situación que se vivía antes de la entrada de la Policía Federal Preventiva (PFP).
Cierto, tantito peor porque el movimiento fue duramente golpeado, hay muchos presos todavía y los lidercillos de todos los colores y sabores andan rondando como moscas el cuerpo de ese complejo y extraordinario animal político que es la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), intentando sacar provecho.
Es tiempo de reflexionar y pensar nuevas estrategias, Ulises Ruíz no debe terminar su mandato, y quienes lo apoyan deben saber que si se empeñan en sostenerlo, lo más probable es que caigan ell@s también.
Hay que vencer el miedo y tejer redes de solidaridad con la gente que ha estado todo este tiempo al pie del cañón. El país se está cayendo a pedazos, probablemente se nos desmorone en las manos, y quizá ello no sea del todo malo, pues podemos aprovechar e ir limpiando para luego levantarlo de nuevo.
Cuando se viene una temporada de lluvias y el río amenaza con desbordarse, lo que se debe hacer es abrirle otros cauces, y no como estila la derecha, ponerle diques. Nosotros y otr@s personas lo estamos intentando, porque la otra opción es quedarse sentado rogando que el despelote no te toque.

















