La Otra: el lugar de las diferencias

Esta nota forma parte de la “Consulta de La Otra Campaña sobre los seis puntos en torno a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona“. [ver introducción…]
4. Del lugar especial de las diferencias en la Otra Campaña:
indígenas, mujeres, otros amores, jóvenes, niños y otros.
- a] introduce en el primer campo tu nombre o el de tu organización o colectivo y en el segundo un correo electrónico, el tercero es para tu página de Internet pero si no tienes lo dejas vacío;
- y b] finalmente en el cuarto campo (el más grande) hechanos tu choro sobre el tema a discusión, ojo, como ya dijimos cada punto tiene su espacio, estaría bueno que te ciñeras al tema.
Es importante que sepas que todos los comentarios irán a “moderación” y no aparecerán inmediatamente (tardarán a lo mucho un par de horas), para prevenir que los trolls de internet, desvíen la discusión o distraigan a l@s adherentes con insultos e improperios.
Te recomendamos que seas breve y precis@, para facilitarle el trabajo a quienes quieran hacer una integración de los comentarios. Ya sabemos que nos queremos y que nos apoyamos, no hace falta dar mil saludos combativos y revolucionarios, la cosa es ser lo más concretit@s que se pueda.
















no podria decir en que lugar de importancia iriamos pues, pero lo que me interesa decir, es ke no olvidemos a los discapacitados, a las personas con síndrome down, a las personas con paralisis cerebral, autismo, a kienes se le haya diganosticado alguna “enfermedad mental” , a los invidentes, sordomudos etc… esta parte de la población está también muy olvidada y también es muchas veces manipulada su opinión, su voto.. sus decisiones.
Comment by eloina — December 9, 2006 @ 5:38 am
Punto 4: Del lugar de las diferencias en La Otra
(¿Dónde estamos?).
Hay que reconocer que una parte importante de la izquierda ha menospreciado algunas luchas pensando que hay unas más importantes y prioritarias que otras, valorando más las luchas que se articulan en torno a la cuestión de clase. Sólo a partir de los años 60’s y 70’s empiezan a mostrarse luchas con lógicas y resistencias que se dan no sólo en el plano económico, como los ecologistas, la disidencia sexo-genérica, las feministas, etc. Esas luchas comienzan a demostrar su radicalidad al tocar puntos álgidos del sistema de dominación que no pueden ser considerados como propiamente derivados de la condición de clase.
La Otra no debe cometer el error de jerarquizar las luchas que la conforman. Tenemos que reconocer que las formas de lucha contra el sistema capitalista son diversas, y que ninguna se resuelve por entero ni por sí misma dentro del sistema capitalista. Se debe reconocer que no hay luchas anticapitalistas más radicales que otras.
Debemos remontar el hecho de que a muchas de las opiniones de los compañeros de sectores “no tradicionales” -como la disidencia sexogenérica, el sector de mujeres o las trabajadoras sexuales- no se les ha dado el mismo peso que a otras opiniones para decidir las acciones generales que emprende La Otra.
Además, debemos reconocer que hay muchos estereotipos en La Otra acerca de la lucha de los demás, así que hay que acercarnos para conocernos más allá de los estereotipos que tenemos entre nosotros, por ejemplo, lo que se piensa de la lucha feminista (anti hombres) o la lucha por los derechos indígenas (que quieren volver al Anáhuac). También pensamos que deben dejar de usarse los apelativos que desde fuera se le ponen a los compañeros –como gay u otros amores- y usar los nombres con los que los propios compañeros se autodenominan.
Por todo esto, creemos que es un trabajo diario de tod@s l@s que nos hemos sumado a la Sexta hacer ver el machismo, la homofobia, el autoritarismo con l@s niñ@s, la incomprensión y el desprecio a l@s ancian@s y el racismo en que caemos sin darnos cuenta, y entenderlos como problemas graves que son condición y efecto de la reproducción del sistema capitalista que queremos destruir. Además, militante consecuente de la Otra Campaña no puede ser diferente “dentro” de su casa que “fuera” de ella (en el espacio público); así que vemos que mucho de estas relaciones irrespetuosas, violentas y de desprecio que tenemos que transformar tienen un aspecto personal y familiar que tenemos que trabajar también; aunque tengamos miedo de ventilar nuestros asuntos íntimos, éstos no deben tratarse como “problema de cada quién”. Se trata de ser de izquierda tanto en la organización como en casa.
Para cambiar estas relaciones y respetarnos verdaderamente tenemos que aprender a entendernos de acuerdo a nuestra especificidad y convivir con otros que no son igualitos a nosotros, que no se comunican igual, que viven cosas diferentes; establecer formas en que se puedan dar verdaderos diálogos entre nosotr@s para que la palabra de tod@s valga igual en La Otra Campaña. Tenemos que buscar y aprender a interactuar con los que son diferentes a nosotros y que casi no conocemos, pero de los que tenemos mucho que aprender para seguir en la lucha anticapitalista.
Pensamos que el poco avance que ha tenido La Otra en varios planos se debe a que no es fácil convivir y construir entre diferentes (“batallar con los otros”), y pensamos que las diferencias que más han pesado son las político-ideológicas, y no las diferencias o diversidades de género, etnia, edad o preferencia sexual. Por eso se ha propuesto que las unidades organizativas de trabajo se conformen en primera instancia por afinidad, casi siempre estableciendo cierta homogeneidad ideológica que facilite el trabajo conjunto.
Más allá de todo esto, pensamos que no debemos aceptar el proceso por el cual el sistema clasifica a unos como normales y a otros como diferentes, todos somos diferentes entre nosotros. Mujeres, indígenas, jóvenes, niños, ancianos, disidencia sexogenérica, etc. han sido considerados por el sistema como disfuncionales, criminales o inmaduros que requieren de tutela. Pero también hay que tomar en cuenta que otras “diferencias” sí son aceptadas por el sistema capitalista o pueden ser asimiladas y refuncionalizadas por dicho sistema.
Más que darle un lugar a las diferencias, debemos ver que La Otra Campaña es diversa, y que lo que tenemos que hacer es comprometernos a respetar esa diversidad, sobre todo frente a los sectores de la sociedad que han sido siempre negados, reprimidos y despreciados.
Finalmente, reconocemos a los indígenas como síntesis de todos los desprecios del sistema, y por eso pensamos que deben ser la columna vertebral de La Otra Campaña.
Comment by Colectivo Axolote, UAM-I — December 9, 2006 @ 8:02 pm
Como se dice en el sur: cada quién tiene su modo (su cultura).
El respeto y el diálogo son (algunas) las herramientas para conocer esos modos. Pero ¿hay que darle prioridad a alguien?, me parece que hay un eje y son l@s indígenas, pero durante el recorrido de la otra, se pudo expresar que hay varios ejes y que más bien es cuestión de entrelazar.
En mi caso, no conozco (físicamente) a ningún adherente (o quizás sí y no lo sé, jaja) pero intuyo que hay diferencias a partir de las cuales estará basada la relación y comunicación. Las diferencias no deben simularse sino exponerse para ir fijando acciones y prácticas culturales que ayuden a la convivencia y respetos mutuos.
Conocer y re-conocer las pequeñas historias que se traen a cuestas para irnos construyendo (historias de: izquierda, pueblos, luchas, movimientos sociales, alegrías, etc…)
Comment by oscar ramos — December 10, 2006 @ 7:28 pm
Es así, como veo yo el lugar de las diferencias. Somos todos, clases y grupos sociales de la otra, aquellos que hemos entrado en la contradicción con el capital. Nosotros tenemos, cada quien a su modo, la certeza de que por el camino del neoliberalismo y la globalización capitalista nos llevara solo a más opresión. Que en mi visión, la clase obrera, la que tiene en su poder los medios de producción, la que deberá siempre, en conjunto, tomar los medios que ellos tocan con sus manos, y que deben ser ya parte importante de esta otra, y que todos nosotros y nosotras, somos y seremos los que caminemos junto a ellos para destruir al capital en su mismo lugar de primera explotación. En la estructura he tocado un poco este tema. Cada diferencia, sea como quiera que sea, se ha de identificar con los suyos. Que todos tenemos la misma voz en la Otra, que cada quien a su forma de ser vera como se manifieste por crecer esta otra, que cada diferencia tome en cuenta las decisiones de la Comisión Sexta (como la he planteado anteriormente), o de este ente estructural. Si son así, otros amores, que ellos caminen con los pueblos indios, y los punks y los de la hoz y el martillo sepamos caminar juntos y hacer cosas juntos. Que podemos formar un gran y masivo ente colectivo que pueda en su momento hacer cosas organizadas tan maravillosas que nuestra presencia se haga viva.
Que si los niños toman la decisión de pintar las calles de colores, que podamos unirnos a ellos, que si las madres dicen salgamos con cacerolas a las calles a hacer música, intentemos, que si los pueblos indios nos dicen que hagamos un acto conforme a su pensamiento, tratemos de unirnos a el, que si lo punks quieren que pintar toda la ciudad monstruo con pintas rebeldes, Que nos unamos los que podamos, y si los rojillos de la hoz y el martillo quieren que vayamos a las fabricas a hablar con los obreros, pues ponernos a ver si podemos agregarnos.. Siempre todo esto bajo la tutela del respeto a todos y todas los adherentes, que no se pase sobre nadie, y que cada acción permita la libre determinación de las diferencias.
Comment by Morfeo — December 12, 2006 @ 6:23 pm
Hola.
Hasta donde he leído, se pretende que se haga una revolución pacífica.
Por otra parte, es verdad lo que muchos dicen por ahí, hay mucha desigualdad (machismo, homofobia o heterosexismo como prefiero llamarle, racismo, elitismo, discriminación hacia personas discapacitadas o con habilidades distintas etcétera). Existe la diversidad, y lamentablemente, el sistema capitalista se ha encargado de menospreciar a la gente que menos recursos tiene también ha favorecido la marginación hacia otros miembros de la población.
Algo que me sorprende de este blog es que emplean el término “otros amores” por no llamar homosexuales o bisexuales. Otro aspecto que se debería de tratar, son los prejuicios relacionados con la diversidad sexual (hombres y mujeres homosexuales y bisexuales, y transexuales´). Tenemos una larga y dificil tarea por hacer, para realmente crear una sociedad justa y equitativa.
Comment by Daniel — January 10, 2007 @ 2:17 am