El sitio de Oaxaca: crónica

Desde la madrugada anterior, en las afueras de la ciudad, en el pueblo de San Pablo Etla, y en el aeropueto internacional de Oaxaca, hicieron su arribo cerca de 6000 efectivos, entre agentes de la Policía Federal Preventiva (PFP), grupos de élite del ejército mexicano, de la armada y grupos especiales de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI).A continuación la crónica que nos mando desde el lugar de los hechos uno de nuestros corresponsales: el buen Mirena Moscovich. A veces parece confusa, pero es porque nuestro compa anduvo de metiche donde y como pudo. [Nota de la red/acción]
Los movimientos comenzaron por la madrugada, empezaron a llegar camiones con policias federales y aviones hércules con efectivos, dando inicio a la invasión estratégica del centro de la ciudad de Oaxaca.

La PFP empezó su marcha fue cuando sus elementos atravesaron la carretera internacional y la Avenida Símbolos Patrios cerca del río Atoyac, para finalmente concentrarse en tres puntos de entrada a la ciudad, estableciendo retenes y desmantelando barricadas con bulldozers y tanketas.
La entrada de las fuerzas federales se dio poco antes de las 14 horas, cuando ya habían sido evitados y disueltos los cordones humanos en Simbolos Patrios y el Instituto Tecnológico de Oaxaca. Gente de las diversas colonias aledañas, salió a la calle en un increíble efecto de solidaridad, para detener en ese momento a “los grises” que iban equipados con cerca de 20 tanketas antimotines.
Simultáneamente a la marcha de las 14 horas, se hizo la primera incursión en los territorios de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), entrando pequeños batallones por calles como Independencia y Bustamante, y cerca de la Central de Abastos en el periférico de la ciudad.

En seguida a esos intentos de toma del centro de la ciudad, se realizaban refuerzos de las diferentes barricadas por parte de la gente que decidió quedarse cerca del kiosco del zócalo oaxaqueño, esperando que después de unas horas llegara la gente en la marcha convocada a través de Radio Universidad.
Contrario a los enferentamientos en las afueras, la PFP llego a los 4 puntos del zócalo para instalar fuerzas represoras, en una “espera desesperante”, que aumentaba la impotencia de los civiles que resguardaban el centro. No se pensaba de ninguna manera que no fueran a utilizar toda la fuerza hasta este punto, solamente cuidando las entradas y permitiendo el repliegue posterior de toda la gente.
La marcha llego al zócalo y no hubo más que ir a reforzar uno de los puntos neurálgicos del movimiento, Radio Universidad, a la par que se entregaba por fin el centro a las llamadas “fuerzas del orden”.

La desgastante jornada de sangre duro cerca de catorce horas, cobrando la vida de tres personas, y finalizando con varios operativos por parte de la policia ministerial, que realizó diversas aprehensiones ilegales y otros cateos donde se detuvo a cerca de trece personas por la noche.
“Oaxaca no es Atenco”
Lo más importante de esta espera de 5 meses por parte de la gente de Oaxaca por una solución a sus demandas fue la resistencia ejercida durante todo el día y la organización que se alcanzó de manera espontánea en los diferentes choques con la PFP.
Si no hubiera sido por esto, la entrega de la ciudad planeada un día antes hubiera sido una derrota política para la gente combativa de la APPO, causando un efecto negativo en toda la comunidad y con todas las organizaciones sociales que apoyan incodicionalmente la lucha en este estado.

Aunque la verdad sea dicha, se esperaba (más no se deseaba) más sangre a causa del despliegue, pero la sorpresa para mí y para muchos, fue que la resistencia pacífica si sirve en casos de represión inminente y masiva. La PFP, parece que esta perdida en esta ciudad, o que sólo llegó para poner bonito y limpiar el kiosko del zócalo. Todo menos solucionar o amedrentar el movimiento del pueblo oaxaqueño. Turistas de gris estampados en las esquinas del centro, con M16 y equipo antimotines.
La evaluación de la gente, posteriormente al anochecer fue: dejar el centro para evitar detenciones masivas y golpizas, culminando con un llamado a la reflexión en Radio Universidad, donde se instaba a la gente a no exponerse a las agresiones policiacas y evitar ser aprehendidos inútilmente, invitando también al regreso por la mañana del lunes al centro y a dicha estación, y apostando al desgaste del gobierno federal y de sus fuerzas represoras, con la idea de que “en esta ciudad no van a reprimir ni a ganar nada, no nos van a doblegar pinches violadores, Oaxaca no es Atenco“.
La señora que gritó esto, sabía sin lugar a dudas que el resultado del operativo es una derrota para el gobernador Ulises Ruiz, y una gran mancha más para el gobierno federal actual y futuro.

Las cámaras no mintieron, la gente resistió, la gente pide solución y reprueba las salidas fáciles del gobierno estatal y federal. La gente de Oaxaca esta en la encrucijada de su historia una vez más, en el momento en el que tiene que apostar todo para hallar el nuevo camino, las respuestas, la paz.
Sin embargo, esto apenas empieza.
Desde aca, invito a todos los compas solidarios con Oaxaca a que se sumen a las diferentes movilizaciones que se llevaran a cabo en la semana en diferentes puntos del país y en la ciudad de México.
¡No más sangre!, ¡No más presos políticos!
¡Oaxaca no es cuartel, fuera ejército de el!
¡Fuera URO!
Reportando desde la ciudad de Oaxaca: Mirena Moscovich.
P.D.: Brad, muchos te vamos a echar de menos.

















