La PFP en Oaxaca

Como ustedes saben, el día de ayer la Policía Federal Preventiva (PFP), la Agencia Federal de Investigaciónes (AFI) y la marina disfrazada de policía, entraron en la ciudad de Oaxaca.
A eso de las 10 pm la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) reportaba 3 muertos, aparentemente por heridas que les causaron las armas que portaban las “fuerzas gubernamentales”: Jorge Alberto López, enfermero del IMSS, el profesor Fidel García y un niño de 14 o 15 años cuyo nombre aún se ignora.
El tipo sin madre que tenemos como secretario de gobernación, Monseñor Abascal, que había jurado por Dios que no habría represión en Oaxaca, mentía por la noche en un noticiero de televisión, asegurando que el resultado del operativo era con “saldo blanco” y que se mantenían las negociaciones con la APPO y con la sección 22 del magisterio.
La verdad es que tanto las dirigencias de la APPO y el magisterio, así como varias organizaciones de derechos humanos, confirman como ya apuntamos arriba que sí hay muertos, alrededor de 60 personas fueron detenidas y se efectuaron decenas de cateos en domicilios particulares sin orden legal de un juez y con lujo de violencia y crueldad.
El número de detenidos y desaparecidos es indeterminado. Las sesenta personas que mencionábamos fueron trasladadas, algunas en helicóptero, a la 28 Zona Militar. Eso hasta donde sabemos, es ilegal.
Esto es muy parecido a lo que pasó en Atenco, cuando lo primero que hizo la PFP después de entrar fue detener ilegalmente en sus casas a los activistas que ya tenían identificados. También es muy parecido a lo que ocurrió en 1968, cuando a los detenidos y a los muertos de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco se los llevaron al Campo Militar Número 1.
En fin…, resulta que los mismos elementos de la PFP que violaron, torturaron y asesinaron en Atenco fueron enviados ahora a “pacificar” y “reestablecer el orden” en Oaxaca; y eso que hasta la Comisión Nacional de Derechos Humanos ya emitió una recomendación en donde se reconoce el actuar criminal, inhumano, y excesivo de estos “agentes del orden y la justicia”.
De todo lo anterior concluímos que mientras ellos sigan ocupando la ciudad para sostener al cadáver político de Ulises Ruíz en el gobierno, Oaxaca no tendrá paz ni calma, y más bien antes se intensificarán las acciones de resistencia del pueblo ante la intervención en su estado.
Actualización 31 de octubre:
¿Usted andaba de crédulo y se estaba tragando las afirmaciones del monseñor de gobernación, Abascal, en cuanto al saldo blanco del operativo en Oaxaca? O incluso peor, las afirmaciones de Burrén Aguilar, el voz-cero presidencial, en cuanto a que las pocas, poquísimas muertes en Oaxaca no eran culpa de la PFP y no tenían nada que ver con el operativo…
Bueno pues, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y otras instancias ya emitieron su opinión al respecto, y ¿que creen?, o los elementos de la PFP mataron a un hombre disparándole un proyectil de gas en el pecho o… ni cómo defenderlos.

















