Hablando de revoluciones

A últimas fechas hemos comenzado a leer y oír en ese “cuchicheo político” que continuamente sostenemos los que nos reivindicamos “de izquierda”, que la eventual instauración de otro régimen económico, político y social en México, es necesaria. Muchas veces no se menciona claramente, pero de lo que se está hablando es del inicio de un proceso revolucionario.
Se dice que todas las revoluciones han resultado de la conjunción de sectores muy amplios que se unen precisamente para formar un poder alterno al existente, consolidando este mismo como una opción de gobierno viable y legítima para el resto de la población.
Ciertamente la Revolución Mexicana (ejemplo naturalmente muy invocado en el mentado “cuchicheo”) es fruto del zapatismo, del villismo, del trabajo incesante del grupo de los hermanos Flores Magón, pero también del nefasto carrancismo, del mesiánico maderismo, y sobre todo del caudillismo concentrado en la figura de Álvaro Obregón.
En reconocimiento de lo anterior, algunas voces han empezado a manifestar que quienes somos, digámoslo así, “radicales y anticapitalistas”, debemos juntarnos incluso con los nuevos caudillos para rebasarlos y traernos al lado bueno y congruente a las “masas crédulas” que los siguen, reeditando aquella perniciosa imagen de una vanguardia que dirige por la senda “correcta” al pueblo organizado (organizado por uno vaya).
Nosotros pensamos que siguiendo la analogía, estas voces deberían contarnos también lo qué paso después, todos los “radicales” que en aquellas fechas se acercaron a las corrientes más pragmáticas, por decir lo menos, de la Revolución Mexicana, terminaron como parte del “ala izquierda” del priismo en los años veinte y treinta, y contribuyeron a crear un auténtico monstruo corporativo que desvirtuó las luchas de los de abajo.
Claro, también hubo gente cabal que se acercó a dichas corrientes (Villa nunca perdió la confianza en Madero, al revés de Zapata que nunca se la tuvo), pero la mayoría acabó rechazándolas al final. Muchos de ellos luego de esto fueron apresados, traicionados, desterrados, y hasta cazados y ultimados a tiros por los sucesivos gobiernos “revolucionarios”.
Por supuesto que esto le pasó también a gente lúcida y congruente, que nunca dio su brazo a torcer, como por ejemplo varia banda del grupo de los Flores Magón. Ellos buscaron incansablemente construir una alianza grande y legítima que posibilitara un nuevo régimen de libertad, pero al final, los estudios más burdos nos dicen que su radicalidad los aisló del proceso.
En fin, todo esto choro para decirles que cuando nosotros rechazamos tajantemente el sumarnos a esa farsa conocida como la nueva Convención Nacional Democrática, convocada por el obcecado caudillismo de López Obrador, estamos tomando en cuenta la historia y tratando aprender de ella.
No queremos acabar aislados dentro de un aparato burocrático lidereado por gente nefasta tal y como le paso a lo mejor, o si prefieren, lo menos peor, del perredismo nacido del 88. Pensamos en Adolfo Gilly o en Paco Ignacio Taibo II.
Tampoco queremos la soledad de la incomprensión, queremos darnos a entender, queremos decirle a la gente que no se trata de seguir a nadie, sino de acompañarse e ir construyendo algo bien chingón entre todos.
Puede ser que como dicen los marxistas, “aún no están maduras las condiciones” para que ello suceda, y la banda prefiera que se le guíe mediante recetas y programas de 50 puntos. Si este fuera el caso, que la verdad no creemos, definitivamente preferiríamos ir solos que mal acompañados en lo que sigue. Pero no, resulta que no vamos solos.
















Ciertamente el magonismo fue uno de los movimientos de la Revolucion Mexicana que nunca se vendieron, pero tambien hay que aclarar que en su programa politico el racismo antichino se hace presente. Si pueden chequen su programa y veran.
Saludos.
Comment by pipo — September 17, 2006 @ 1:17 am
sí, no solo eso, a pesar de que reivindicaban muchos puntos en torno a la tierra que venían del sistema de propiedad comunal indígena, se decían herederos de Juarez, que fue quien le dio en la madre a la misma con sus leyes de desamortización.
como todos los humanos tenían sus contradicciones. a pesar de todo nos parece que fueron una de las corrientes más congruentes de todo el movimiento revolucionario. el zapatismo era otra.
Comment by sabotaje — September 17, 2006 @ 3:48 am
además hay que checar las condiciones en que se fue construyendo el programa del partido liberal mexicano que es el documento a que te refieres, pues fue un primer intento de consolidación de esa gran alianza opositora.
muchas de las propuestas del mismo no surgieron del grupo “regeneración”, sino de algunos militantes, no precisamente jodidos, de Sonora, y otros estados del norte que se pensaban afectados por la migración china.
cuando los Magón radicalizaron su posición muchos de ellos abandonaron el partido y se fueron con Madero, y luego con Carranza, etcétera.
Comment by sabotaje — September 17, 2006 @ 4:02 am
“sí, no solo eso, a pesar de que reivindicaban muchos puntos en torno a la tierra que venían del sistema de propiedad comunal indígena, se decían herederos de Juarez, que fue quien le dio en la madre a la misma con sus leyes de desamortización.”
Mmmmmmme extraña que siendo araña… no se vea el proceso en retrospectiva histórica; pensar que las personas, organizacions o movimientos son inmutables y que dejar de aprender de otras luchas, es sinónimo de congruencia…, me cae que me extraña de uds. compas universitarios.
Basta leer el programa del PLM en 1906 y el llamado a la solidaridad internacional por el que R.F.Magón fue encarcelado por séptima vez en 1918, para acaso intuir el proceso vivido por estos compas.
Es casi como sí ahora vieramos la Tercera Declaración de la Selva Lacandona y la descalificaramos por citar a Juárez!!!
Para un ánalisis menos “burdo” del tema y para rescatar una parte invisibilizada de la historia de la Revolución mexicana, recomiendo que lean del compa Rubén Trejo, Magonismo utopía y revolución 1910-1913. Editorial Cultura Libre.
Comment by wendi — September 18, 2006 @ 4:42 am
Wendi, creemos que no nos explicamos bien, nosotros dijimos en respuesta al primer comentario que sí, efectivamente el programa del PLM tenía como uno de sus puntos prohibir la migración china. Y en el tercero mencionamos una hipótesis, sobre las posibles causas de ello.
En el la mentada respuesta pusimos la frase que tu citas, y seguidamente añadimos, “como todos los humanos tenían sus contradicciones. a pesar de todo nos parece que fueron una de las corrientes más congruentes de todo el movimiento revolucionario”, ¿donde esta la descalificación?
Es un hecho que la administración de Juarez, busco joder el sistema de propiedad comunal indígena pasando a manos de particulares las tierras. Aprendiendo de dicha lucha (como pides), nosotros decimos, chido por su defensa de la soberanía contra la intervención francesa, pero qué chinga le intentó meter a los pueblos indios, y esto a pesar de que él provenía de ahí. El tema se merece una nota completa…
Luego dices que “me extraña que siendo araña… no se vea el proceso en retrospectiva histórica, pensar que las personas, organizaciones o movimientos son inmutables y que dejar de aprender de otras luchas…”
¿Tú que crees que estamos intentando hacer en la nota y el tercer comentario ya citado? Igual lo dicho es insuficiente, puede que, pero bueno la lucha se hace, sinceramente nos falta tiempo y espacio para extendernos…
Ya para terminar, por fortuna bien pocos de nosotros somos universitarios, aunque si lo fueramos y estuvieramos haciendo un análisis chato del asunto, no debería de extrañarte, en la universidad suelen hacerse muchos análisis bien burdos y bien chatos, financiados hasta por el Conacyt. Saludos.
Comment by sabotaje — September 18, 2006 @ 4:44 pm
No me interesa defender a Juárez. Como ustedes lo mencionan, lastimó a las comunidades indígenas, además de que su régimen persiguió y sofoco el levantamiento agrarista del compa libertario Julio Chávez López… Lo importante aquí, es que no se le puede exigir a una lucha (en este caso la llamada magonista) que haya omitido o incluído determinada acción o perspectiva, desde la cómoda visión del futuro. Retrospectiva crítica tendría que tratar de comprender las circunstancias (como uds. quizá lo hacen en el tercer comentario), actores e incluso el mismísimo azar, para no irse con la finta y rayar en el “purismo”. Congruencia con el proceso, no con la consigna.
Cuando dije lo de aprender de otras luchas, no me refería a la de Juárez, sino al proceso que vivieron los PLM; por ejemplo al estar en contacto con el movimiento socialista y ácrata en USA o al ver las traiciones del liberalismo burgués, etc.. En todo caso, aprender la historia para evitar repetirla… pero qué historia? la de los libros de texto? No edá, tons creo que en eso andamos en el mismo channel.
No sé si la investigación del Rubén fue financiada por el Conacyt o no, para mi eso no cambiaría el valor de su gran labor. El recorte de presupuesto para becas de Posgrado en Ciencias Sociales y Humanidades es un hecho que cada vez se acrecenta más (aguas!!:P) Como algunxs de ustedes saben, por haber estado en la Huelga Universitaria de 1999, el recorte a las C.SyH y los planes de desaparición de las carreras de Humanidades era algo que se veía venir desde entonces.
Entiendo entonces que su proyecto, nacido desde los pasillos poshuelguísticos de la F.FyL, haya ido mutándose hasta el día próximo pasado… pero justo es no olvidar la memoria del propio origen.
Tampoco mi interesa tener la útima palabra. Hasta pronto.
Comment by wendi — September 25, 2006 @ 1:23 am
Ta bueno. Solo que otra vez te precipitas, nosotros dijimos “en la universidad suelen hacerse muchos análisis bien burdos y bien chatos, financiados hasta por el Conacyt”, nunca que la investigación del Rubén fue financiada por el Conacyt, cosa que en realidad ignoramos, ni que su analisis fuera burdo y chato. La frase iba más en sentido de desmitificar la supuesta infalibilidad intelectual de quien ha pasado por las aulas de una institución educativa.
Comment by sabotaje — September 25, 2006 @ 4:10 pm