Hablando de revoluciones

A últimas fechas hemos comenzado a leer y oír en ese “cuchicheo político” que continuamente sostenemos los que nos reivindicamos “de izquierda”, que la eventual instauración de otro régimen económico, político y social en México, es necesaria. Muchas veces no se menciona claramente, pero de lo que se está hablando es del inicio de un proceso revolucionario.
Se dice que todas las revoluciones han resultado de la conjunción de sectores muy amplios que se unen precisamente para formar un poder alterno al existente, consolidando este mismo como una opción de gobierno viable y legítima para el resto de la población.
Ciertamente la Revolución Mexicana (ejemplo naturalmente muy invocado en el mentado “cuchicheo”) es fruto del zapatismo, del villismo, del trabajo incesante del grupo de los hermanos Flores Magón, pero también del nefasto carrancismo, del mesiánico maderismo, y sobre todo del caudillismo concentrado en la figura de Álvaro Obregón. [seguir leyendo…]













