Lucila González: una historia de tortura y atropello en Morelos


El domingo pasado (9 de Abril del 2006) estuvimos en el acto de la Otra Campaña en Tetela del Monte, en el Morelos. Fue ahí donde escuchamos la denuncia hecha por Lucila González, quien narró la historia (< <-- audio mp3) de como fué detenida el día 8 de Marzo, dentro de un proceso irregular que forma parte del acoso que sufre un grupo de 40 ejidatarios que luchan por la conservación de 511 hectáreas de bosque al norponiente de Cuernavaca.
El hecho ocurrió mientras se dirigía al Congreso del estado para encontrarse con sus compañeros. Según nos cuenta, los judiciales, presentando una orden de aprensión que no contenía número de expediente, ni ningún otro dato de autentificación, la suben a una patrulla y la llevan a “dar una vuelta” mientras le decían “eso te pasa por vieja culera, si no dejas de estar moviendo a los demás ejidatarios”.
Después de cambiarla varias veces de patrulla llegan al Centro Estatal de Readaptación Social (CERESO) de Atlacholoaya y en lugar de llevarla a los juzgados como comúnmente procede, se le mantiene en la patrulla, provocando la desesperación de Lucila, debido a que habían pasado ya más de 4 horas desde su detención.
Al intentar llamar la atención de las personas del lugar, los judiciales sumamente nerviosos, la sacan de la patrulla y la llevan a una banca dándole la indicación de quedarse “quietecita”, al no acatar dicha instrucción, la toman por el brazo y la avientan contra unas escaleras. Lucila cae hacia atrás luxándose la tercera vértebra.

Ella relata que lo único que sintió fue un zumbido en los oídos al caer. Al intentar levantarse vuelve a ser arrojada esta vez cayendo de frente. En ese momento llega un judicial que impide se continué con el maltrato, diciendo que ya está listo el juzgado para recibirla.
La presentan ante el juzgado segundo y al llegar la secretaría de acuerdos, le indican que puede llamar por teléfono. Hasta ese momento le habían negado ese derecho. Al llegar su abogado ella empieza a sentir nauseas y dolor de cabeza, pero lo atribuye a la situación que esta viviendo. Se le fijan 3 millones de fianza, monto imposible de recaudar para su organización, y por ello la ingresan a las 7 PM al CERESO femenil, en donde al notarla golpeada la pasan a certificación. El médico la manda al registro primero, e indica que si su malestar continua, la lleven de vuelta con él.
Con vómito y nausea, la regresan al hospital del CERESO, donde pierde la conciencia, recuperándola horas después cuando ya se encuentra en un cuarto con suero y sin sentir sus piernas. Su historia es relatada desde la silla de ruedas en la que tiene que estar debido al fuerte mareo que aún no la abandona…
En fin, sin comentarios, este es el accionar de los aparatos de fuerza represiva de los que se vale el gobierno para llevar a cabo sus persecuciones políticas. Se los contamos para que no siga pasando, estamos trabajando con otra banda en ello. Si piensas que esto es dar patadas de ahogado, no más te decimos que no te espantes mucho cuando te pase a ti.















