La maquila, una industria genocida


Continuamos con la difusión de los audios de Radio Camote 100.3 FM, la efímera estación surgida con el paso del sub-zero por el estado de Puebla. Sigue siendo la compañera de Espiral 7 y sigue el tema de la industria maquiladora.
Escuchen el audio: La maquila: un caso de genocidio cultural. (ourmedia)
O bien, descarguense directamente el mp3 aquí.
Tres grandes movimientos migratorios han marcado la modernidad desde sus más tiernos (ja) comienzos hasta nuestros días. 1] El de la colonización europea de las áreas ahora “periféricas” (Asia, América, África y Oceanía); 2] el del campo a la ciudad; y 3] el de los países pobres (”perifericos”) hacia los centros de poder económico y político mundiales.
En la región del Valle de Tehuacán se ven hoy día, simultáneamente, los estragos y afecciones que han dejado los tres procesos. Por un lado tenemos a un montón de comunidades indígenas que van perdiendo sus formas tradicionales de organización comunal, en su inserción dentro de un modelo de acumulación que los convierte en habitantes depauperados de puntos semi-urbanos, que a su vez sirven como lugares de paso en la travesía de los trabajadores hacia “el otro lado”.
Originalmete la maquila fue pensada como la panacea para resolver el “problema migratorio”, pues crearía a decir de sus defensores, las fuentes de empleo necesarias para que la gente se quedara a trabajar en sus lugares de origen.
Sin embargo, luego de un breve boom durante la administración de Ernesto Zedillo, esta industria comenzó una recesión, en mucho debido a la contracción del mercado norteamericano, con lo que la “expulsión” de mano de obra del país adquirió nuevos bríos.
En este contexto se han ido destruyendo los vínculos sociales tradicionales, dejando antes que un espacio para su recostitución dentro de nuevas formas de producción, un brutal desarraigo en donde los individuos quedan a merced de patrones que explotan en todas las formas posibles su fuerza de trabajo.
Es decir, en el caso de l@s comp@s indígenas, a la opresión cultural sufrida por la colonización, se le suma aquella que deviene de un modelo industrial que se sirve incluso del trabajo infantil, y que cuando truena, los lanza camino hacia el norte, en donde tendrán que soportar más discriminaciones y abusos.
Es por ello que puede afirmarse, como lo hace Martín Barrios en el audio, que la maquila implica la implementación de un nuevo genocidio cultural.

















