Un señor muy viejo con unas alas enormes

Gabriel García Márquez nos ha obsequiado un relato que contiene todos los elementos que hacen una historia genial. Enredo: el que causa la llegada de un fenómeno a un pueblo; personaje: profundo y complejo, lleno de lógica en su realidad mágica; e ideas: que se concretizan en metáforas sobre la exclusión de lo diferente, la vejez, y la paradójica suerte que trae lo inesperado.
Un viejo cae y se revuelca en el fango, tiene alas, unas alas muy grandes. Es una especie de despojo, algo que el cielo desechó, un gallinazo en harapos. Lo descubre un pescador pobre que asustado, lo reconoce sin embargo como algo familiar, puesto que se atreve a hablarle, concluyendo que se trata de un náufrago solitario. El fenómeno es encerrado para conjurar su alteridad, hasta que un buen día las maltrechas alas se le reconstituyen y escapa.
El personaje es más metafórica que literarlmente un ángel caído, un ser que se mueve en el desarraigo, sin puntos para asirse, sin puntos de referencia. Es también un hombre viejo que vive en el desastre de la invalidez, puesto que teniendo alas no las usa sino hasta el final haciendo un esfuerzo literalmente sobrehumano. [seguir leyendo…]


























